¿Alguna vez has sentido un dolor persistente justo en la zona donde el músculo se une al hueso? Ese dolor puede ser más que una simple molestia: podría tratarse de tendinitis.
Esta afección es más común de lo que se piensa y afecta a personas de todas las edades, especialmente a quienes realizan movimientos repetitivos o actividades físicas intensas.
Entender qué es la tendinitis, cómo identificar sus síntomas y conocer las mejores opciones de tratamiento es clave para evitar complicaciones y recuperar la movilidad sin dolor.
Qué es la tendinitis y cómo afecta al tendón
La tendinitis es la inflamación o irritación de un tendón, que es la estructura fibrosa que conecta los músculos con los huesos. Esta inflamación provoca dolor y limita el movimiento, dificultando actividades cotidianas como levantar objetos, caminar o incluso escribir.
Los tendones están diseñados para soportar tensión, pero cuando se someten a un esfuerzo excesivo o repetitivo, pueden dañarse.
La tendinitis no solo afecta la funcionalidad del tendón, sino que también puede desencadenar un proceso inflamatorio que, si no se trata, puede derivar en lesiones crónicas o incluso en la rotura del tendón.
Es importante destacar que la tendinitis no es una lesión exclusiva de deportistas. Personas que trabajan en oficinas, músicos o quienes realizan tareas manuales repetitivas también están en riesgo.
La tendinitis puede manifestarse en diversas partes del cuerpo, siendo las más comunes el codo (epicondilitis), la muñeca (tendinitis de De Quervain), el hombro (tendinitis del manguito rotador) y la rodilla (tendinitis patelar).
Síntomas más comunes de la tendinitis
Detectar la tendinitis a tiempo puede marcar la diferencia en la recuperación. Los síntomas suelen aparecer de manera gradual y pueden variar según la zona afectada, pero los más frecuentes incluyen:

- Dolor localizado: Se siente en el área del tendón inflamado, especialmente al mover la articulación o al presionar la zona.
- Inflamación y enrojecimiento: La piel alrededor del tendón puede verse hinchada y con un ligero enrojecimiento.
- Rigidez y debilidad: La movilidad puede verse limitada y la fuerza disminuida, dificultando la realización de movimientos habituales.
- Sensación de calor: La zona afectada puede estar más caliente al tacto debido a la inflamación.
En algunos casos, el dolor empeora durante la noche o al iniciar la actividad física, lo que puede afectar la calidad del sueño y la rutina diaria.
Además, es importante mencionar que la tendinitis puede ser el resultado de un uso excesivo o de movimientos repetitivos, lo que la convierte en una afección común entre deportistas y trabajadores que realizan tareas manuales.
Por ejemplo, los tenistas pueden experimentar tendinitis en el codo, mientras que los nadadores pueden sufrirla en los hombros. La identificación temprana de los síntomas es crucial, ya que ignorarlos puede llevar a un daño más severo y a una recuperación más prolongada.
Causas principales de la lesión tendinosa
Las causas de la tendinitis son variadas, pero todas tienen en común la sobrecarga o el daño repetitivo al tendón. Entre las más comunes se encuentran:

- Movimientos repetitivos: Actividades que implican el uso constante de una misma articulación, como escribir, usar herramientas manuales o practicar ciertos deportes.
- Esfuerzo excesivo: Levantar pesos demasiado pesados o realizar ejercicios sin la técnica adecuada puede sobrecargar el tendón.
- Envejecimiento: Con la edad, los tendones pierden elasticidad y resistencia, aumentando el riesgo de inflamación.
- Lesiones previas: Un tendón que ha sufrido daño anteriormente es más propenso a desarrollar tendinitis.
- Factores biomecánicos: Alteraciones en la postura o en la forma de caminar pueden generar tensiones anómalas en los tendones.
Además, algunas enfermedades como la diabetes o la artritis reumatoide pueden predisponer a sufrir tendinitis, ya que afectan la salud general de los tejidos.
Beneficios de la fisioterapia para tratar la Inflamación del tendón
La fisioterapia es uno de los pilares fundamentales para la recuperación de la tendinitis. Un tratamiento adecuado puede reducir el dolor, mejorar la movilidad y prevenir recaídas.
Entre los beneficios más destacados de la fisioterapia se encuentran:
- Reducción de la inflamación: Técnicas como la terapia manual, ultrasonido o láser ayudan a disminuir la inflamación y acelerar la reparación del tendón.
- Fortalecimiento muscular: Ejercicios específicos fortalecen los músculos que rodean el tendón, mejorando la estabilidad y evitando futuras lesiones.
- Mejora de la movilidad: La fisioterapia trabaja para recuperar la flexibilidad y la amplitud de movimiento, facilitando el retorno a las actividades normales.
- Educación y prevención: Los fisioterapeutas enseñan hábitos posturales y ejercicios para evitar la sobrecarga y proteger los tendones a largo plazo.
Un programa personalizado de fisioterapia, adaptado a las necesidades y al tipo de tendinitis, es clave para una recuperación eficaz y duradera.
Por qué elegir Fisiorioja para tratar la tendinitis en Logroño
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